LA SECCIÓN TIPO DE LA CARRETERA

Introducción.

La sección tipo trasnversal de una carretera o cualquier elemento de la misma, se establecerá en función de la intensidad y de la composición del tráfico previsible en la hora de proyecto del año horizonte, considerando como tal el posterior en veinte (20) años al de la fecha de su entrada en servicio.

El elemento más importante de la sección transversal es la zona destinada al paso normal de los vehículos, o calzada. Ésta puede ser única, o puede haber calzadas separadas por cada sentido de circulación, con el consiguiente aumento de la fluidez y la seguridad.

Pero no se pueden descuidar otras partes de la plataforma no destinadas a la circulación normal, como los arcenes y bermas o las aceras.

También los márgenes de la carretera tienen una gran influencia en la seguridad de la circulación: especialmente en los accidentes por salida de un vehículo fuera de la plataforma. En carreteras con calzadas separadas juega un importante papel la mediana, o franja de terreno comprendida entre ambas.

La calzada

Generalidades

La calzada es la zona de la sección transversal destinada a una circulación segura y cómoda de los vehículos. Para ello es necesario que su superficie esté pavimentada de forma que sea posible utilizarla prácticamente en todo tiempo. El tipo de firme, en general, no está relacionado con sus dimensiones.

La calzada se divide en varias franjas paralelas, denominadas carriles, cada una de anchura suficiente para la circulación de una fila de vehículos.

Número de carriles

Únicamente en los caminos donde el tráfico sea muy escaso se utilizan calzadas de doble sentido de circulación con un solo carril: como no es posible que se crucen dos vehículos, es preciso construir apartaderos a intervalos regulares para permitirlo.

La inmensa mayoría de las carreteras convencionales y vías rápidas, fuera de poblado, tiene una calzada única con dos carriles, uno para cada sentido de circulación. Este tipo de carreteras permite obtener unas intensidades diarias de hasta 5.000 vehículos/día. También se pueden disponer de carriles adicionales para facilitar el adelantamiento de los vehículos pesados, especialmente en las rampas fuertes y prolongadas.

Con intensidades superiores a 10.000 vehículos/día, se recurre a dos calzadas separadas destinadas cada una a un sentido de circulación. Cada calzada tiene como mínimo dos carriles. En zonas donde no se disponga de espacio, se puede recurrir a una calzada única con cuatro carriles, dos para cada sentido de circulación (zonas urbanas).

Anchura

La anchura de los carriles depende de las dimensiones de los mayores vehículos que utilicen la carretera, y de otras consideraciones:

  • Cuanto mayor sea la velocidad, mayor es la oscilación de la posición transversal del vehículo dentro del carril, y por lo tanto, la anchura de éste debe ser mayor.
  • En curvas de radio pequeño, el vehículo ocupa una anchura mayor que la normal en recta, por lo que es preciso dotar a estos carriles de un sobreancho.

El ancho habitual de los carriles será tres metros y cincuenta centímetros (3,50 m) y se podrá reducir, si fuese necesario y de forma justificada, en tramos periurbanos y urbanos considerándose simultáneamente una reducción de la velocidad. En carreteras de calzadas separadas la reducción del ancho de los carriles podrá ser mayor en los situados a la izquierda que en los situados a la derecha, de uso más frecuente por vehículos pesados. Excepcionalmente, en tramo interurbanos de carreteras donde la intensidad de tráfico sea muy baja (IMD < 300 vehículos/día) podrá reducirse también el ancho del carril. En este caso, se considerará simultáneamente la reducción de la velocidad y la disposición de tramos con ancho superior o de apartaderos para el cruce de vehículos pesados.

Pendiente transversal

Para evacuar la lluvia de la calzada, es necesario que ésta tenga una inclinación transversal. En carreteras con calzada única, lo normal es que haya una arista o limatesa en el eje, y sendos planos inclinados hacia los bordes (bombeo).

El bombeo de la plataforma en una alineación recta se proyectará de modo que se evacúen con facilidad las aguas superficiales y que su recorrido sobre la calzada sea mínimo. Para ello se utilizarán los siguientes criterios:

  • En carreteras de calzadas separadas, la calzada y los arcenes se dispondrán con una misma inclinación transversal mínima del dos por ciento (>= 2 %) hacia un solo lado.
  • En carreteras de calzada única:
    • Si son de doble sentido de circulación, la calzada y los arcenes se dispondrán con una misma inclinación transversal mínima del dos por ciento (>= 2 %) hacia cada lado a partir del eje de la calzada.
    • Si son de sentido único de circulación, la calzada y los arcenes se dispondrán con una misma inclinación transversal mínima del dos por ciento (>= 2 %) hacia un solo lado.

En zonas de elevada pluviometría podrá justificarse aumentar la inclinación transversal mínima al dos y medio por ciento (>= 2,5 %).

Se define como peralte la inclinación transversal de la plataforma o plataformas que conforman una carretera en los tramos en curva que se dispone para contrarrestar la aceleración centrífuga no compensada por el rozamiento y evacuar el agua hacia el exterior.

En curvas circulares y en curvas de acuerdo la pendiente transversal de la calzada y de los arcenes coincidirá con el peralte.

peraltes y bombeo
Peraltes y bombeo