SUELOS ESTABILIZADOS IN SITU

Se define como suelo estabilizado in situ la mezcla homogénea y uniforme de un suelo con cal o con cemento, y eventualmente agua, en la propia traza de la carretera, la cual convenientemente compactada, tiene por objeto disminuir la susceptibilidad al agua del suelo o aumentar su resistencia, para su uso en la formación de explanadas.

Según sus características finales se establecen tres tipos de suelos estabilizados in situ, denominados respectivamente S-EST1, S-EST2 y S-EST3. Los dos primeros se pueden conseguir con cal o con cemento, mientras que el tercer tipo se tiene que realizar necesariamente con cemento.

La ejecución de un suelo estabilizado in situ incluye las siguientes operaciones:

1.- Estudio de la mezcla y obtención de la fórmula de trabajo.

Se realizarán los ensayos previos para caracterizar correctamente el suelo (granulometría, plasticidad, humedad, materia orgánica, sulfuros, sulfatos, yesos, cloruros y CBR). Una vez obtenidos estos resultados, podremos elegir el tipo de conglomerante más apropiado a nuestro tipo de suelo.

Definido el tipo de conglomerante, realizaremos los ensayos necesarios para conocer la cantidad del mismo, obteniendo para cada porcentaje de conglomerante utilizado, el Próctor Modificado, humedad óptima y densidad máxima, así como índice CBR para E1 y E2, así como resistencia a compresión simple en el caso de E3.

2.- Preparación de la superficie existente.

Si se ha añadido material de aportación para corregir las características del existente, se deberá mezclar ambos en todo el espesor de la capa a estabilizar. Si el suelo fuese en su totalidad de aportación, se deberá comprobar la densidad exigida del suelo subyacente, así como las rasantes indicadas en los planos.

3.- Disgregación del suelo.

Cuando se estabilice el suelo existente en la traza, éste deberá disgregarse en toda la anchura de la capa que se vaya a estabilizar.

El suelo disgregado no deberá presentar en ninguna circunstancia elementos ni grumos de tamaños superior a los ochenta milímetros. Con esto se optimizará  la acción del conglomerante que posteriormente se extenderá.

4.- Humectación o desecación del suelo.

En el caso de ser necesaria la incorporación de agua a la mezcla para alcanzar el valor de humedad fijado por la fórmula de trabajo, deberán tenerse en cuenta las posibles evaporaciones o precipitaciones que puedan tener lugar durante la ejecución de los trabajos. Dicha incorporación deberá realizarse, preferentemente, por el propio equipo de mezcla.

En los casos en que la humedad natural del material sea excesiva, se tomarán las medidas adecuadas para conseguir el grado de disgregación y la compactación previstos, pudiéndose proceder a su desecación por oreo o a la adición y mezcla de materiales secos

5.- Distribución de la cal o del cemento.

Para obras muy pequeñas, de reducida superficie, la distribución se puede hacer de forma manual. Para ello se colocarán los sacos de conglomerante sobre el suelo, formando una cuadrícula, de acuerdo con la dosificación aprobada, y una vez abiertos se distribuyen lo más rápida y uniformemente posible sobre la superficie.

Para el resto de los casos, es conveniente utilizar equipos mecánicos. Éstos pueden ser por vía seca o por vía húmeda. En el caso de que la dosificación se realice en seco, deberán coordinarse adecuadamente los avances del equipo de dosificación de conglomerante y del de mezcla, no permitiéndose que haya entre ambos un desfase superior a veinte metros. En el caso de dosificación por vía húmeda, los equipos dosifican la lechada a través de un mezclador con alimentación volumétrica de agua y dosificación ponderal del conglomerante y una bomba de caudal variable que envía la lechada a la barra de inyección , con control automático programable.

6.- Ejecución de la mezcla.

Inmediatamente después de la distribución del conglomerante deberá procederse a su mezcla con el suelo. Se deberá obtener una dispersión homogénea, lo que se reconocerá por un color uniforme de la mezcla y la ausencia de grumos. Todo el conglomerante se deberá mezclar con el suelo disgregado antes de haber transcurrido una hora desde su aplicación.

El equipo de mezcla deberá contar con los dispositivos necesarios para asegurar un amasado homogéneo en toda la anchura y profundidad del tratamiento. Si se detectaran segregaciones, partículas sin mezclar, o diferencias de contenido de cemento, de cal o de agua en partes de la superficie estabilizada, deberá detenerse el proceso y realizar las oportunas correcciones hasta solucionar las deficiencias.

El material estabilizado con cemento no podrá permanecer más de media hora sin que se proceda al inicio de la compactación.

7.- Compactación.

En el momento de iniciar la compactación, la mezcla deberá estar disgregada en todo su espesor y su grado de humedad será el correspondiente al de la óptima del ensayo Proctor modificado,

La compactación se realizará de manera continua y uniforme. Si el proceso completo de ejecución, incluida la mezcla, se realiza por franjas, al compactar una de ellas se ampliará la zona de compactación para que incluya, al menos, quince centímetros de la anterior. Deberá disponerse en los bordes una contención lateral adecuada. Si la mezcla se realiza con dos máquinas en paralelo con un ligero desfase, se compactarán las dos franjas a la vez.

8.- Terminación de la superficie.

Una vez terminada la compactación no se permitirá su recrecimiento. Sin embargo, para el suelo estabilizado con cal, y para el suelo estabilizado con cemento siempre que esté dentro del plazo de trabajabilidad de la mezcla, se podrá hacer un refino con motoniveladora hasta conseguir la rasante y sección definidas en los Planos de proyecto. A continuación se procederá a eliminar de la superficie todo el material suelto, por medio de barredoras mecánicas de púas no metálicas, y a la recompactación posterior del área corregida.

9.- Curado y protección superficial.

Las capas estabilizadas deben tratarse para evitar la evaporización del agua y mantener su nivel hídrico durante al menos un periodo inicial de una semana.

En los suelos estabilizados con cemento que constituyan capas de coronación para la formación de explanadas de categoría E1, E2 y E3, de las definidas en la Norma 6.1 IC de Secciones de firme, mientras no se hayan finalizado la compactación, la terminación de la superficie y el curado final del suelo estabilizado in situ con cemento, se prohibirá todo tipo de circulación que no sea imprescindible para dichas operaciones. Una vez ejecutado el riego de curado, no podrán circular sobre él vehículos ligeros en los tres primeros días, ni vehículos pesados en los siete primeros días.